viernes, 20 de diciembre de 2013

Trata de blancas, explotación sexual, y sobre como arruinarse la vida

Hola

Pienso que nada mejor que escribir, a fin de año, un balance de como se fueron dando las cosas, es algo que mucha gente hace.

Sin embargo, en mi caso, en este blog, solo puedo descargar cosas negativas, y no porque sea pesimista, tengo sobre los hombros, el peso de sentir que no solo me arruiné la vida, sino que arruiné o al menos perjudiqué la vida de mucha gente.

He leído comentarios alentadores, otros incluso minimizando mi situación, que no es para tanto, que incluso exagero. Yo creo que se equivocan.

Actualmente estoy sin empleo, no puedo conseguir nada, ni siquiera para limpiar la mierda ajena. Es una situación particularmente difícil, además no tengo estudios suficientes para hacer algo mas importante. No tengo casi para comer, mi amargura en la lucha contra mi adicción, hace que muchas veces conspire contra mi mismo, y me desee la muerte, o al menos, el fracaso. No para volver a recaer, sino simplemente porque me tengo odio, desprecio, por cosas horribles que hice.

Dicen que hay que quererse a si mismo, pero como quererse cuando uno se sabe responsable de cosas muy malas que le pasan a otros, y que encima, las hizo conscientemente, pero no pudo impedirlo por la simple razón de que su voluntad estaba vencida frente a una enfermedad mental.


Yo tenía un buen futuro hace poco mas de 10 años. Era un pibe con muy buenas notas, todos admiraban eso, me resultaba muy fácil tanto estudiar como trabajar, no era un problema para mi, me gustaba. Toda la gente que me rodeaba aseguraba que tenía un futuro brillante, que podía hacer lo que yo quisiera y que me iba a ir bien. Yo nunca me la creí demasiado, pero me sentía bien con ese pronostico. Las cosas no salieron así.

Sin darme cuenta, me encontré preso de una compulsión que me "obligaba" a hacer cosas que no quería, tener sexo a toda hora, buscar sexo y mas sexo, casi de la nada. Antes de cierto episodio, el cual no voy a relatar ya que es demasiado vergonzoso y humillante, toda mi vida cambió. Antes de esa fecha, el sexo era para mi algo muy secundario, no me importaba. Yo siempre fui muy feo, no tengo suerte con las mujeres, nunca le guste a nadie(salvo por interés o dinero de por medio) y si bien eso es algo triste, tampoco me importaba demasiado, tenía otros planes. Tenía porque, después de aquella fatídica fecha, todo se dio vuelta y el mundo se enrareció.

Todo fue de a poco, y solo pude ser testigo de mi autodestrucción.

No solo tenía un futuro brillante en lo académico o laboral, había heredado propiedades y dinero, cosas de parientes que le caen a uno casi desde el cielo, que nunca pensó que podía llegar a tener, y lo obtuve. Y todo eso lo perdí por mi adicción al sexo y a las prostitutas. Perdí mi futuro, mi carrera la perdí, años invertidos en nada, por un problema interno, tuve que abandonar todo, luego los problemas se fueron sumando, hasta tal punto que tuve que dejar la universidad para siempre, perdí la regularidad en la carrera, y a la basura con todo. Si bien la suerte no me acompañó nunca, porque hubo reformas, problemas inexplicables que solo me ocurrían a mi, todo hubiera sido mas solucionable si yo no hubiera estado enfermo. En fin, estudie muchos años para nada, no consigo trabajo de lo que estudié ni soñando.
También perdí mi "fortuna", ya que tanto las propiedades como el dinero se evaporaron, entre el gran
gasto que tenía, sumando malas decisiones, mucha mala suerte y haberme juntado con gente inescrupulosa, hicieron un cóctel muy difícil de tragar. Perdí todo. Ya no tengo nada, solo deudas y
tristeza, mirando las manos vacías frente a mi, en donde debería haber el fruto del trabajo obtenido con lo que la vida me había dado y yo desperdicié.

Pero lo mas penoso, es saber que uno dañó a otros. Perjudiqué parientes y amigos, que confiaron en mi con asuntos de dinero, el cual perdí por mi adicción, y ellos no lo saben, piensan que fue todo por culpa de una mala inversión o los vaivenes de la economía, pero en la mayor parte fue por mis robos: básicamente robaba de a puchitos, para irme a "drogar" con un poco de sexo, y con el tiempo todo el dinero se evaporó. Nunca lo pude recuperar. Hoy en día, esa gente esta mal por mi culpa, y encima piensan que yo hice lo mejor para ayudarlos y solo tuve mala suerte, cuando en realidad LES ROBE para drogarme. La sensación de hacer eso es de lo peor que existe, no poder controlarse y verse a si mismo haciendo algo que al mismo tiempo no tolera, es incomprensible y a la vez insoportable, solo la muerte parece una salida.

Pero lo peor creo yo es el daño que le hice a las mujeres.

En estos meses, fue noticia el gran operativo en el gran Bs As y capital a los prostíbulos clandestinos, algunos de los cuales yo frecuentaba. Siempre fueron lugares tétricos, horribles, donde se junta muchas veces lo peor de la inmundicia humana.
Si bien nunca vi trata de blancas directamente, es decir, esclavas sexuales(aunque muchas veces era extraño de donde venían las extranjeras que trabajan a veces) estoy 100% de acuerdo con que en esos lugares reinaba la explotación sexual. Los dueños de los privados son unos hijos de contra mil puta, ponen condiciones horribles, nada de salubridad ni seguridad, pagan mal(el 50 y 50 es una mentira, porque hacen descuentos entre otros chanchuyos) hacen trabajar 12 horas a una mujer con su cuerpo semi desnudo en invierno sin calefacción y en verano sin aire acondicionado generalmente, uno siempre las veía enfermas, y lo peor: muchas veces se promovía el consumo de drogas, llamese merca, para aguantar mas las largas horas, muchas veces las nocturnas(las mas pesadas por la clientela tumbera que suele ir muchas veces en pedo) y también para "exitarse" ya que tener sexo con muchos hombres por día destruye a cualquiera.

He leído a los clientes que defienden el hecho de que haya prostíbulos, incluso muchas minas que laburan o laburaban también defienden su laburo por muchas razones, no se si son ciertas, falsas o el grado varía en cada caso, lo que si se es que tener sexo en un prostíbulo es muy difícil. Mas allá del amor(que creo que no existe) tener un encuentro carnal con un otro no es poca cosa, tiene que haber algo, pasar algo, una conexión mínima,  no por nada nos acercamos a quien nos gusta y nos alejamos de quien no nos gusta. Coger con alguien que nos repugna es muy feo, y la mayoría de las veces esas mujeres tienen esa experiencia todo el tiempo. La mayoría de los clientes son una mierda, les importa tres pitos la otra persona, si está mal, si esta muriéndose, si está enferma, etc, solo quiere una buena mamada y una buena cogida, y listo, y luego jactarse afuera de lo bien que la paso y de como "le di masa a la puta esa, la reventé jajaj" y comentarios parecidos e igualmente estúpidos.

Ojo que hay laburantes del sexo que conoci que eran muy muy pillas, muy vivas y muy hijas de su madre, pero aún asi, cagando clientes a mansalva, ganando mucho dinero en pocas horas, siguen teniendo el peor papel. Porque ese dinero no dura mucho, muchas mujeres(la mayoría) tiene hijos, incluso son solteras, mantienen a su familia como pueden, tienen maridos golpeadores, son drogadictas o enfermas(o locas) y miles de problemas mas encima.

¿Como uno en su sano juicio puede exitarse con un ser humano con tantos conflictos encima? la única forma de tener sexo con alguien así de lastimado es importándole tres mierdas cualquier otro ser humano que no sea uno. Así de simple, incluso para ambos lados, muchas mujeres enfermas, ni se cuidaban, a propósito, para contagiar a otros, les importaba tres carajos si hacían el mal, y de igual manera lo hacen los clientes.

Por eso quedé tan dañado. Vaya a saber por qué, si estoy mal de la cabeza, un defecto genético o qué, pero no puedo ignorar a otro ser humano, no puedo ver que está mal y no importarme, no digo que me haya hecho mal enseguida y no haya podido tener sexo(porque en realidad lo tuve) pero no puedo olvidar sus caras, sus problemas y como estando con ellas, pagarles y tener que aguantarme, colabore en su sufrimiento. Es algo que no puedo sacar de mi cabeza. No se como limpiarlo, no se como curarme de ese dolor.


Hace muchos meses largos que no tengo sexo, ya no tengo placer, no siento nada, es muy dificl que tenga una erección, y todo cuanto se refiera al sexo me repugna, o simplemente me vienen flashes de muchas cosas malas que vi, solo quiero escapar de todo eso. Actualmente no hay prostíbulos de ese tipo por ningún lado, y si los hay, están muy escondidos o muriendo lentamente, cerraron en muchas localidades todos esos lugares, y para rato.

Todo pareciera que se da para poder curarme, poder salir a flote, pero creo que llegó demasiado tarde, esta noche no tengo para comer, en estos meses bajé mas de 10 kilos, no se si porque como cada vez peor o porque quizás tenga alguna enfermedad venérea peligrosa en mi sangre. Tengo el estomago estrujando y sin embargo no quiero comer, no me deseo el bien.
Es el primer fin de año que no tengo para comer prácticamente, de casualidad puedo escribir esto, porque dentro de poco me van a cortar los servicios. Hubiera querido que me hubiera curado en mis anteriores intentos, con mas dinero y no tan arruinado, también hubiera querido que cerraran esos lugares de explotación de la carne hace muchos años, me hubiera ayudado bastante.

Todo salió mal, ya no me queda nada ni nadie. Así que bueno, eso es todo.

martes, 26 de noviembre de 2013

Relato de hoy: La joven petera

Buenas

Ha pasado mucho tiempo desde mi último posteo. Mi situación personal es un poco complicada. Mi recuperación se vió beneficiada gracias a que, además de mi destrucción casi total de mi persona y creciente aversión por los lupanares, la justicia ha tomado cartas en el asunto, y en muchos distritos del conurbano han cerrado violentamente los prostíbulos mas conocidos, llegando a cerrar todos o casi todos. Las elecciones, disputas de poder, negociados y demás también hicieron lo suyo, hay que hacer buena letra y estos lugares ensucian a todo aquel que puede beneficiarse con ellos. Por último, la decadencia que venían arrastrando les pasó factura a los propietarios, muchos se fugaron dejando a sus seudo empleados presos, y a las mujeres sin lugar donde trabajar(y ser explotadas)

Pero como es una historia aparte, lo voy a detallar en otro relato, en resumidas cuentas, mucha de la gente de mierda que conocí, ahora se tuvo que rajar para no ir preso, o empezar a cortar alambre con el culo para pagar cuentas y sobrevivir, ahora sin los jugosos recursos que sacaban de este sucio negocio.

Volviendo al relato que tengo para hoy, corresponde atribuirle a esa misma persona el hecho de escribir sobre ella aquí y ahora. Me la crucé en la calle, eventualmente estaría chusmeando el lugar donde solía trabajar, ahora cerrado posiblemente para siempre. Yo estoy haciendo una changa cerca de alli. La vi a unos 50 metros y la reconocí enseguida, seguramente ella también me vio y reconoció, automáticamente se calzó sus lentes oscuros y siguió caminando con la cabeza gacha. Era la misma persona que hace unos años, tragaba mi semen con desesperación.

La conocí en diciembre de 2010 aproximadamente. Estaba con muchos problemas, pero aún faltaba lo peor. Como no tenía algún tipo de reparo o descargo, me recosté sobre mi adicción para paliar el dolor. Fatalmente quizás, en esos momentos conocí mucha gente peligrosa, de esa que hacen que uno termine de caer en el averno. Una de esas personas fue esta chica, vamos a llamarla Jade, ya que aún hay experiencias de ella en los foros sobre acompañantes.

La ví de casualidad, después de una de tantas experiencias frustrantes, donde no disfrutaba y la pasaba mal. Enseguida quise pasar con ella, se tenía que ir pero por un poco mas de dinero acepto. Al principio, y como fue haciendo cada vez mas seguido, era muy agreta, amarga y mal contestadora, era una pendeja, sabía que la elegían siempre y no le importaba si daba un mal servicio, tenía clientes seguros que la elegirían y un cuerpo joven, ¿para que esforzarse?

No se si me tuvo lástima o le caí bien, y al final del turno se mostró un poco mejor, y las veces que la ví posteriormente se transformó en una buena compañía.
Era una piba muy calentona, que compartía conmigo la dificultad casi extrema de no poder llegar al orgasmo. Pero ella lo hacía un desafío, exigía bombeos cada vez mas furiosos, quería prácticamente que le destrozaran la vagina por horas, y seguramente, la mayoría de los clientes solo querían acabar ellos, cuanto tiempo podían aguantar, unos 20 minutos, y luego ella quedaba siempre insatisfecha. Yo encajaba bien, ya que podía durar horas penetrando, mi adicción lo permitía, claro que era tan desgastante que luego me enfermaba, me hacía daño física y mentalmente, y lo que no sabía era que con el tiempo eso haría que el acto se hiciera cada vez mas autodestructivo, y no pudiera hacerlo mas.

Pero lo que mas disfrutaba Jade era el sexo oral, no lo hacía a casi nadie ya que ella le gustaba hacerlo sin preservativo, era lo que mas le gustaba, pero en general odiaba a los clientes de los prostíbulos. Yo tuve la suerte-o la desgracia- de que me tuviera confianza y que hablando pavadas, me dijera que no tenía problemas en hacerme sexo oral sin preservativo, cuando le pregunte que pasaba si terminaba, ella respondió: "me la trago toda". No había el menor reparo en enfermedades o algo similar, era su talón de aquiles.

Claro que tenía un precio pero ante semejante ofrecimiento, no dudé y pagué, no era mucho, sobre todo si uno se ponía a pensar en los riesgos que corriamos, pero a ninguno de los dos nos importo en el momento. Creo que fue una de las muy pocas veces que note que una mujer de este oficio me hacía algo por gusto. Pude llegar al orgasmo y ella tragó todo mi semen y siguió succionando. Nunca había visto algo así, salvo en alguna pelicula.

Por supuesto, como toda adicción, uno quiere repetir, incluso aumentar la dosis. Pero Jade era una piba muy requerida, y además, ella hacía ese servicio a cualquiera, al menos cuando la conocí. Con el tiempo se le subieron los humos a la cabeza, y trataba mal a todo el mundo. Recuerdo, que después de mucho tiempo de ir a verla y no poder concretar, justo que estaba disponible, el recepcionista me recomendaba que no la eligiera, algo inusual ya que siempre te quieren enganchar con cualquiera, con tal de sacarte dinero, Jade era ganar dinero seguro, pero me aconsejo que me fuera, porque estaba muy mala últimamente, como me dijo, se sabía ganadora y hacía lo que quería.

La pude ver después de mucho tiempo, por suerte la relación estaba casi intacta, ella me confesó que ya no hacía mas el servicio oral porque todo el mundo quería y a ella no le gustaban los clientes, los despreciaba absolutamente, pero al mismo tiempo confesaba su debilidad por un pene erecto y sin protección, era su tentación.

Si hubiera tenido mucho dinero, y poder verla mas veces, estoy convencido que hubiera podido tener sexo vaginal sin condón con ella, era cuestión de dinero, ella no tenía realmente reparos, no le preocupaba la salud realmente, era simplemente que le daba asco el cliente regular, lo hacía con las pijas que a ella le gustaban, y si sacaba mas dinero mejor.

Hacerse la estrella la perjudicó, y con la decadencia y cierre de privados, tuvo que ir, como muchas, pululando en distintos lugares, donde tenía que empezar de abajo frente a otras minas mas establecidas, y con su caracter podrido, se corrió la bola entre los clientes de que era mala opción y fue perdiendo vigencia. Fue dejando su trabajo, según se dice porque un cliente con dinero la "conquistó", otros aseguran que junto suficiente dinero para retirarse. Ambas razones son endebles, es un oficio que pocas veces se abandona completamente, la economía no siempre es favorable, y al no tener recursos, trabajo estable, etc. muchas veces se termina recurriendo al viejo oficio, aunque sea para juntar algo y zafar el momento.
Ojalá que esté en una buena situación de todas maneras.

Sin embargo, ese día que la crucé, no podía dejar de pensar que, en una situación normal, una piba así no me daría ni la hora, pero la necesidad de ambos, y el contexto del lupanar, hicieron que un soquete como yo, me revolcara con una chica como ella, que me hiciera algo que muy pocas hicieron. Esa misma situación de excepcionalidad, hace que ahora, al verla ocultarse de mi, parezca todo como una ilusión, como si nunca hubiera ocurrido.